jueves, 26 de enero de 2012

Y novecientos días después...

Si bien, no es que llevara muy al día éste, mi curioso blog. Quizás la falta de tiempo, distracciones, líos y ocupaciones en intentar implantar justicia me han apartado completamente de él. Lo retomo.

- ¿Cómo? ¿O_o? -afirma un intrépido lector de mi blog-. ¿No será una inocentada?

Lo afirmo afirmativamente. Pues sí, y además con una entrada que en su día publiqué en el espacio personal de mi cuenta de Tuenti; y no es que haya una exasperada falta de inspiración, simplemente los exámenes que tengo estos días me absorben al 100%. Y una de las pocas cosas que me liberan del tremendo agobio que suponen es actualizar y escribir algo en este más que curioso blogger.

Reconozco que no es una vuelta por la puerta grande, pero os aseguro que el nivel de éste, mi amado blog, como todas las cosas que me propongo, empiezan tímidamente para subir exponencialmente y llegar hasta arriba, tanto en nivel, como en historias realmente interesantes; casualmente, de mi vida misma. Por algo es un blog!

Espero que sea de tu agrado, my little partner.

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3 años, 5 meses, 14 días

Pues sí, esta visión me sobrevino el sábado 23 de Septiembre de AQUEL año, yendo al recordado piso DE, a la altura de la Avda. DE en Madrid, a eso de las 17:35 de la tarde. Si bien parece irrelevante, personalmente me marcó de sobremanera. Me entró por los sentidos aquella onírica revelación en forma de tiempo "Tres años, cinco meses, catorce días quedan". Me quedé un poco pillado, le resté importancia al asunto pero seguía con aquello en la cabeza; por más que lo intentaba no me lo podía quitar. ¿Los años que tardaría en sacarme M-II? ¿El tiempo de DE conmigo? ¿El tiempo que a un servidor le quedaba de vida?

Entonces me puse a reflexionar sobre mi fructífera vida, en el inmediato futuro, en lo que quería, en lo que creía y en lo que aún me mantenía con dudas. ¿Soberana tontería? ¿Números aleatorios que me vinieron a la cabeza haciendo cuentas sobre las pocas asignaturas que aprobaría aquel año? ¿Una inconsciente asociación de números cuyo torbellino demoledor era incapaz de comprender? No lo sé, ni me interesa; y ya al margen de la visión (sea o no cierta) sólo puedo decir que había algo más, muy probablemente algo más que tres dimensiones cuya percepción con los sentidos no hemos llegado a descubrir (ni comprender, evidentemente), e incluso me atrevería a afirmar que es solo una mínima parte, algo ínfimo, la punta del iceberg mismo.

Misunderstood.